Ciudad Juárez, Chihuahua.— El temor ante las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump continúa generando preocupación entre familias migrantes y organizaciones que trabajan con niñas, niños y adolescentes en la frontera.
En los últimos meses se ha documentado la presencia de menores no acompañados que llegan a Estados Unidos, algunos con la intención de reunirse con familiares que ya se encuentran en ese país. Organizaciones y especialistas han advertido que cruzar sin un adulto no garantiza obtener asilo o permanecer legalmente en Estados Unidos y, por el contrario, puede exponer a los menores a distintos riesgos.
De acuerdo con información citada por El Diario de Juárez, durante el primer semestre de 2026 se registraron 829 deportaciones de niñas, niños y adolescentes originarios de Chihuahua y otros estados fronterizos que habían cruzado hacia Estados Unidos sin un familiar.
La situación también ha encendido las alertas por el posible aprovechamiento de adolescentes por parte de redes dedicadas al tráfico de personas. Especialistas de Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA) señalaron que las políticas migratorias y las condiciones de vulnerabilidad han favorecido el reclutamiento de adolescentes para facilitar cruces fronterizos.
Organizaciones dedicadas a la protección de la infancia han insistido en que enviar a un menor solo a través de la frontera no es una garantía para evitar la deportación ni para obtener protección migratoria.
El fenómeno refleja el impacto que las medidas migratorias estadounidenses están teniendo en las familias de ambos lados de la frontera y mantiene a Ciudad Juárez como uno de los puntos donde autoridades y organizaciones deben reforzar la protección de la niñez en contexto de movilidad.
